Scarlett Johansson es una de las actrices más aclamadas de Hollywood. Sus trabajos en películas como Lost in Translation y en diferentes producciones de Marvel, como Iron Man 2, Vengadores o Viuda Negra, la han posicionado como una de las estrellas más rentables del panorama cinematográfico.
Pero aunque ahora es una de las celebridades más reconocidas, hubo una época “realmente dura”, especialmente en los 2000. Así lo ha asegurado en una entrevista a CBS Monday, donde ha lamentado que durante mucho tiempo le ofrecieron el mismo tipo de trabajos por estar considerada una de las intérpretes más sexys del mundo.

“Las oportunidades laborales que se ofrecían en aquel entonces a las mujeres de mi edad eran mucho más limitadas que ahora... Te encasillaban y te ofrecían siempre los mismos papeles. Era como la otra mujer, la amante, la bomba sexy. Ese era el arquetipo que predominaba cuando yo tenía esa edad”, ha afirmado sobre esos años.
También ha añadido cómo se sintió en ese momento. “Ser una mujer de veinte años a principios de la década de 2000, estar en el centro de atención... Fue una época realmente dura. Creo que a las mujeres se las criticaba mucho por su apariencia, de una manera que era socialmente aceptable en aquel entonces. Fue duro. Se le daba mucha importancia al aspecto físico de las mujeres”, indica.

En la entrevista, Johansson también ha confesado que estas exigencias estéticas hicieron que se acomplejara por el problema de acné que tenía. “He estado lidiando con mis propios problemas de piel desde que tenía 12 años. Y en el set de El hombre que susurraba a los caballos recuerdo que la maquilladora me dijo: 'Oh, tienes el Vesubio en la frente'. Siendo una preadolescente, eres tan cohibida y tienes a una maquilladora señalándolo mientras trabajas en el set y la gente intenta disimularlo con la iluminación. Eso es simplemente horrible”, ha reconocido.
Tras esta experiencia negativa, la actriz sintió la presión de estar siempre perfecta y por ello no salía de casa sin cubrir bien los granos, con mucho maquillaje. “Sentía que tenía que levantarme y cubrir todo el acné antes de ir a trabajar, lo cual requiere mucho esfuerzo. Agobia... Sé lo debilitante que puede ser sentirse insegura sobre la calidad de tu piel”
Sentía que tenía que levantarme y cubrir todo el acné antes de ir a trabajar”
Johansson lo llegó a pasar tan mal que ha revelado que pensó que sus problemas de acné no iban a desaparecer. “Crecí con piel muy sensible. Luché durante años contra el acné y, en un momento, pensé que tendría que convivir con granos y arrugas para siempre”,
Tras conseguir reparar su piel, Scarlett fundó su marca The Outset con productos indicados para tratar las imperfecciones y también ha inculcado a su hija Rose, de 12 años, la importancia de cuidar bien su piel. “Siempre le digo que la piel es el órgano más grande del cuerpo. Le insisto en hidratarse, revisar lo que usa y tratar su piel con suavidad”, ha explicado.

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