El bloqueo de Ormuz hunde la oferta de crudo y la producción de petróleo registra su mayor caída de la historia

Hace 2 días 1

La guerra de Irán está afectando directamente a la producción de petróleo. Concretamente, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha constatado que se ha producido una caída de 10,1 millones de barriles diarios en la producción de petróleo durante el mes de marzo como consecuencia del conflicto en Oriente Medio. Así, la organización considera que la actual situación ha generado "la mayor interrupción del suministro de la historia".

Así se desprende del informe mensual publicado por la organización este martes, donde se detalla que el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero ha provocado unas pérdidas acumuladas superiores a 360 millones de barriles durante el mes de marzo. De hecho, según las previsiones del organismo, esta cifra aumentará hasta 440 millones en abril.

Factores clave

Uno de los factores determinantes de esta situación ha sido el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán. A comienzos de abril, por esta vía transitaban únicamente 3,8 millones de barriles diarios de crudo, gas natural y productos refinados, frente a los más de 20 millones de barriles diarios registrados en febrero antes del inicio de las hostilidades. Y, precisamente, en este contexto Trump ha ordenado cerrar el estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones con Irán.

Así las cosas, aunque países como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Irak han activado rutas alternativas para exportar parte de sus hidrocarburos, la pérdida total de exportaciones supera los 13 millones de barriles diarios, lo que ha obligado a recurrir a reservas estratégicas que actualmente se encuentran en descenso. Al respecto, la AIE subraya que el estrecho de Ormuz continúa siendo un punto clave para la estabilidad del mercado energético global, y que su bloqueo explica gran parte de las tensiones actuales en la oferta.

Por otra parte, cabe destacar también que, en paralelo, el organismo ha aplicado una fuerte revisión a la baja de la demanda mundial de petróleo para 2026. De esta forma, la previsión media se sitúa ahora en 104,259 millones de barriles diarios, lo que supone 730.000 barriles diarios menos respecto a la estimación realizada en marzo. En este sentido, la AIE anticipa que, entre el segundo y el cuarto trimestre del año, se producirá una caída del consumo de 1,5 millones de barriles diarios, lo que la organización describe como la más brusca desde la crisis provocada por la pandemia.

Lo cierto es que este escenario parte de la hipótesis de una progresiva normalización del mercado a partir de mayo, con la recuperación del suministro desde el golfo Pérsico. No obstante, el informe contempla un escenario alternativo en el que las interrupciones se prolonguen. En ese caso, el descenso de la demanda podría alcanzar los 5 millones de barriles diarios en términos interanuales durante ese mismo periodo.

Asimismo, la AIE advierte de que, si persisten las interrupciones en la producción y exportación de petróleo en Oriente Medio, será necesario seguir utilizando reservas estratégicas a un ritmo de 6 millones de barriles diarios, lo que supondría alrededor de 2.000 millones de barriles en el conjunto del año. Por ello, el organismo considera que este nivel de uso sería "insostenible" y obligaría a aplicar recortes adicionales en la demanda para equilibrar el mercado energético.

Producción en Venezuela

En cambio, según el último informe mensual de la AIE, la producción de petróleo de Venezuela aumentó un 14% durante el mes de marzo, hasta alcanzar los 980.000 barriles diarios. De esta forma, la organización explica que se ha producido una recuperación del sector tras el descenso registrado a comienzos de año y detalla que el incremento mensual fue de 120.000 barriles diarios con respecto a febrero.

El informe también recoge un incremento en las exportaciones de crudo venezolano durante marzo. En concreto, estas crecieron en 80.000 barriles diarios, hasta situarse en 860.000 barriles diarios. Una parte relevante de estos envíos tuvo como destino el mercado asiático. En particular, casi un tercio de las exportaciones se dirigieron a India, uno de los principales compradores del crudo venezolano en el contexto actual.

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